martes, 4 de junio de 2013

ÁFRICA EN NUESTRA SANGRE


Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Corría el 2006, y tras el informe presentado por la Defensoría del Pueblo, el Congreso de la República decretó a través de la Ley N° 28761 celebrar cada 4 junio el Día de la Cultura Afroperuana. La fecha designada fue en homenaje al natalicio del recordado décimista, folklorista y periodista Nicomedes Santa Cruz (1925-1992), máximo representante de la negritud en el país.

La Cultura Afroperuana surgió de un proceso natural del esclavizado y esclavizada. Pues, arrancados de su madre África, la pachamama y el inti escucharon sus lamentos. Sellados por la carimba1; sangre y lágrimas corrieron como gato en setiembre por los galpones2. Refugiados a la sombra de la noche, y con el retumbar de los tambores, sus cuerpos se elevaron a escondidas del patrón. Al canto del panalivio3 aplacaron penas y buscaron lograr que la ilusión de libertad renazca como luz centellante al nuevo amanecer.

Así, cual Ave Fénix, el hombre y la mujer color capulí renacieron de entre sus propias cenizas. La cosmovisión del pueblo afroperuano conserva su cultura como la mejor arma para resistir, creando otro universo. Conocerla es muy sencilla, pero sentirse parte de ella es todo un privilegio y orgullo nacional. Tan privilegiado como el de estar a los pies de Santa Efigenia.

Me quedé contigo, con Sabino Cañas4 y con tus hijos. A Santa Efigenia la siguen los negritos, cholitos y blanquitos. Dejó Etiopía5, atravesó el atlántico y se quedó en La Quebrada6. Ella está en un Ingá, en un Landó y en numerosas danzas que se juntan para su fiesta. Por decreto municipal, Protectora del Arte y la Cultura Afroperuana desde 1994.

Abandona La Quebrada cada 12 de agosto (Día del Arte Negro Nacional) y se va a San Vicente7 en busca de San Benito y San Martín para armar el jaranón con toda la gente morena. Por ellos se quedó y por ellos festeja.

El tercer domingo, o 21 de setiembre como fecha central de su festividad, llega el momento de rendirle honores, de homenajearla y mirarla a los ojos. Devotos, sumidos al arte negro, danzan, rezan y lloran.

El delirante sonido del bongó y el cajón embrujan a Deyanira Silva (Reina Nacional de Festejo del XL Festival Nacional de Arte Negro - Cañete 2012). Ella saca a flote lo mejor de su talento a través de movimientos naturales, utilizando literalmente, todo el cuerpo.

El festejo es hecho mujer. “Lo descubrí en mi familia, pero es el amor que me nace del corazón cuando expreso sentimientos a través del lenguaje del cuerpo, más allá de tener el color negro como emblema de mi naturaleza”, dice la delgada jovencita que a su vez nos ha permitido ingresar y ser parte del calor de su humilde y pujante familia.

África en nuestra sangre es una sonrisa, un sentimiento, una emoción, y sobre todo, un homenaje a todo el conjunto de hombres y mujeres que han y continúan haciendo del legado afroperuano, una cultura de pura vida.

Así qué: ¡A gozá señó! La fiesta empezó y continuará, porque en ella la tradición y la costumbre se respetan como jamás lo hubiéramos alucinado.

1- CARIMBA: Instrumento de metal con el que los propietarios marcaban a los esclavizados.
2- GALPONES: Espacio donde se destinaban a los esclavizados.
3- PANALIVIO: Danza afroperuana bajo canción-lamento que tiene el significativo poético.
4- SABINO CAÑAS: Máximo representante y gestor de la tradición afro-andina de Santa Efigenia.
5- ETÍOPÍA: Lugar de procedencia de Santa Efigenia.
6- LA QUEBRADA: Centro Poblado del distrito San Luis, provincia Cañete, departamento Lima.
7- SAN VICENTE: Capital provincial de Cañete, departamento Lima.

Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el martes 04 de junio de 2013.

jueves, 9 de mayo de 2013

DOCUMENTAL PERÚ – BRASIL “NOSOTROS, AFROPERUANOS” SE PRESENTARÁ EN LA UNICA

NOTA DE PRENSA N° 032-DGIIP-UNICA-2013

En el marco de la celebración del IX Aniversario de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Turismo y Arqueología de la “Universidad Nacional San Luis Gonzaga”, se presentará el Documental “Nosotros, Afroperuanos” producido por AFROINCA PRODUCOES E COLECTIVO DE ARTE E PESQUISA NSOROMA, con la dirección y producción de Gabriela Watson y Danielle Almeida de la República del Brasil.

La presentación de esta producción audiovisual brasileña se realizará el viernes 17 de mayo a partir de las 2:30 pm en el Teatro “Abraham Valdelomar” de la UNICA, sito en la calle Bolivar N°294 de esta calida ciudad. El ingreso es completamente libre.

Seguidamente se desarrollará el FORO con la participación de ponentes representantes de la Afroperuanidad como Patricia Lopez Pazos de la Asociación Cultural por el Arte Negro de Santa Efigenia y Representante de la Comunidad Andina de Naciones en el Perú, asimismo Marco Antonio Ramírez Shupingahua, Director General de Ashanti Perú y de la Red Peruana de jóvenes Afrodescendientes, entre otros.

El coordinador de esta trascendental actividad intercultural Sr. Luis Pérez Manrique indicó que en la parte final se presentaran estampas y bailes afroperuanos a cargo de activistas sociales, maestros, artistas, investigadores y ciudadanos de Lima, Cañete y Chincha, ciudades marcadas por una amplia presencia de descendientes de africanos.

Ica, 08 de mayo de 2013

FUENTE: OFICINA GENERAL DE IMAGEN INSTITUCIONAL Y PROTOCOLO – UNICA

domingo, 7 de abril de 2013

EL DULCE QUE HABLA



Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Descalza, recorre la Calle Santo Solano1, jugueteando, cantando y bailando un festejo al Son de los Diablos2; Santa Efigenia “Reina y Protectora del Arte Negro Nacional”3, me conduce a la sinfonía mística gastronómica que crea y transforma su legado. Con su bendición y protección, pinta en el rostro de Doña Julia Arizaga la alegría -y en su espíritu- el milagro culinario que nace al recital del corazón.

Tía Julia -como desea que la llame-, estrechándome su mano morena cargada del arte, me da la bienvenida a su abrigadora y talentosa familia. Y así, sumida a su pasión, podrá regalarnos y trasmitirnos sus saberes y sabores de su pueblo afroperuano...

Hallados en el viejo corralón de su humilde hogar, las llamas del fogón besan muy ardientes la olla de barro; y con ello, Tía Julita pone a sancochar 4 kilos de frejol canario por espacio de 30 minutos. Quiero recordar que desde la mañana ya los frejoles habían sido puestos a remojar, para que al momento que fuesen retirados de sancochar, sus cascaras puedan aflojar con facilidad.

Al verla con agilidad y dedicación pelar frejol por frejol, le pregunto: ¿Qué siente al preparar este dulce?
-         Nostalgia y alegría, porque emocionalmente se que en este momento mi madre está aquí a mi lado, dirigiéndome y susurrándome sus propias técnicas tradicionales que desde pequeña aprendí en compañía de mis hermanas, y que hoy las aplico con paciencia y amor en todo lo que hago.

Ante los pies del despertar de la noche del Jueves Santo, Tía Julia me impregna la mítica relación que existe entre el alma y el corazón. Ella es tímida, no le gustan las cámaras, pero su gentiliza captura la visión del continuar con la costumbre y tradición de su gente flor del arte negro, como una fotografía espiritual que cultiva la vida misma de un Canto a Cañete4.

Al tener los frejoles pelados, nuevamente los vierte sobre la olla y le agrega algo más de agua. Una vez pasada la hora, con sus manos milagrosas cierne sobre un cedazo5 y saca la harina del ingrediente principal. La harina tiene que ser cocinada, al paso le va agregando azúcar (en doble de cantidad que el de los kilos de frejol) y especerías (clavo de olor, canea, anís, ajonjolí y pimienta dulce). Cogiendo una paleta, remueve y remueve, hasta el punto que el preparado tome un color semejante al de la canela. “El trabajo lleva hora sobre horas, pero es satisfactorio finalizarlo”, comenta Julia.

La leche evaporada, de entre 6 a 8 tarros, ingresa casi al final. De la misma forma, con la ayuda de la paleta remueve y remueve. Comenta que cuando llega a ver el fondo de la olla, su trabajo ya está listo para ser degustado.

Un legado culinario afroperuano que endulza nuestro corazón durante todo el año, y en especial en Semana Santa; nos llena de dicha y orgullo como aquel gol anotado por Farfán ante Chile, punto de un festejo que nos devuelve la esperanza de lograr el añorado triunfo y ver flamear nuestra bicolor en lo más alto.

1-    SANTO SOLANO: CALLE DE SAN LUIS DONDE NACIÓ CAITRO SOTO Y RONALDO CAMPOS
2-    SON DE LOS DIABLOS: DANZA AFROPERUANA
3-    SANTA EFIGENIA “REINA Y PROTECTORA DEL ARTE NEGRO NACIONAL: PATRONA DE LA CULTURA AFROPERUANA
4-    CANTO A CAÑETE: TEMA DE CAITRO SOTO EN HOMENAJE A CAÑETE
5-   CEDAZO: INSTRUMENTO SIMILAR AL COLADOR

Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el martes 09 de abril de 2013.

domingo, 10 de marzo de 2013

TÍA NANCY: Mujer negra luminosa


Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Con la grabadora en mano, camino los viejos barrios de San Luis de Cañete, donde la bicolor flamea la libertad que costo sangre y lamento. A lo lejos, observo a mi tía Nancy llegar a visitar a su familia. Me acerco a ella, y tiernamente me pregunta sonriendo ¿Cómo estas hijito? Es así como la quiero retratar, natural y alegre, mujer del fino ébano de apellido 'Arizaga'; perfecta para acurrucarme nuevamente sobre su pecho y volar en lo más profundo de su sencillez.

Diego Anicama, mi amigo de Universidad, quien se propuso conocer el pueblo y la gente de que tanto hablo en Ica, asombrado me pregunta: ¿En realidad, es tu tía?

- No es mi tía legal, pero la llamo tía porque fue la mujer que me crió y me dió de amamantar de pequeño, ¿Ahora entiendes el por qué de ese amor a los afroperuanos? -respondí y pregunte-

Cierro los ojos y, como testigo, una estampita de Santa Efigenia, bendice mi nostálgico recuerdo. Al caer la tarde, el olor del camotillo1 se hace intenso, mientras que manos milagrosas, van mezclando humildad y sabor. Ahí está mi tía Nancy con su pañuelo en la cabeza y su mandil blanco, entregando el espíritu culinario que lleva en la sangre. La miro y me pregunto: ¿Alguna enfermedad la aquejará en silencio?

Mi Tía Nancy: Nencia Arizaga Caceda, sonrió y afloró sus sentimientos y emociones cuando cuido de mis tíos, de mi madre y de mi. Admirable mujer negra luminosa, supo corregirnos con el sanmartincito en momentos necesarios, enseñándonos lo bueno y lo malo; y sobre todo, nos abrigo y nos cobijo en su corazón, espejo de su ser.

Pero la historia de mi entrega y pasión por la cultura del pueblo Afroperuano, no sólo queda ahí...

Capaz, muchas personas criticaran lo que hago, me dirán ¿Por qué te metes en un saco donde no perteneces? ...Mi padre es de Iquitos y mi madre de aquí (San Vicente de Cañete), pero resalto que tengo raíz negra por parte de mi abuela materna.

La historia, nace en el tiempo de la explotación del algodón y la caña de azúcar en terrenos de la Ex. Hacienda “Santa Barbara” (San Luis). Juana Larrea, una  esclava arrancada de su madre África, al llegar a su madurez, conoció al inglés Francisco Stop, quien fuera su capataz de jornada. El amor de ambos, dio fruto a su único niño mulato que lo llamaron 'Abraham'. Abraham Stop Larrea, es el padre de mi abuela materna.

La sangre negra, también corre por mis venas, pero sin duda alguna, la sangre Perú, pinta mi alma ...y con ello, seguiré relatando la vida a colores de los afroperuanos.

1- Camotillo: Dulce típico de los distritos cañetanos de San Luis y San Vicente.

Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el lunes 11 de marzo de 2013.

lunes, 4 de marzo de 2013

FESTÉJALO


Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Dios escogió el lugar en donde cobijar la alegría. Estoy aquí, en medio del verdadero paraíso espiritual negro. Un paradero, donde el sentimiento y la emoción, rondan sus viejas calles con el fino perfume tradicional y costumbrista. El gemido de un cajón contará la historia de su pueblo, La quijada de burro explicará el mensaje, y Al bailar un festejo, el legado se volverá pasión por el ritmo negro del Perú.

Orgullo e Identidad, nacen y florecen la blanquiroja entre su gente color del resistir y el ser valiente. Su color no es sinónimo de martirio, sino, el emblema que trasluce la naturalidad del alma. Ser hijos del Semillero del Arte y Folclore Afroperuano, dibuja en sus rostros la libertad, y sus manos milagrosas, exprimen el Sabe a Perú.

Rumbambero es, Caitro Soto sobre su cajón y al son de su Toro Mata, nos da la bienvenida a la tierra que lo vio nacer y juguetear a lado de su primo Ronaldo Campos. San Luis de Cañete 'La Cuna y Capital del Arte Negro'; un pueblo que no vende su herencia por no perder la tradición, celebrará su Carnaval Negro, donde el principal protagonista será su propia cultura viva.

Jesús Calagua, me hace partícipe como espectador de los ensayos de la Calle Comercio en el patio principal de la Colonia China. El reloj marcaba el medio día; los jóvenes dejaron de lado el sofocante calor, el sudor para ellos era el resultado de su talento. “Es el grito de mi tierra, Es el encanto de mi gente, Es el sentimiento que produce mi sangre caliente”, expresaban mientras iban repasando paso por paso parte del festejo y el zapateo.

SOBRINO' EL CARNAVA' YA EMPEZO'
Los cajones retumban, el corazón se acelera y la algarabía crece; el 'Carnaval Negro' inicio. Los carros alegóricos, resaltan la elegancia y sensualidad de sus bellas damiselas que danzan y estallan un festejo en cada movimiento de cadera. Y así, Calle San Martín, Santo Solano, Comercio, UPIS Nuevo San Luis, CP. Laura Caller, y otros grupos humanos, desfilan su mística derrochando arte y cultura.

La Calle Santo Solano se cuadra en medio de la pista y frente al jurado, abriendo campo para hechizar a todos con el ritmo que corre en sus venas. Con el tema: Como bailan los negros, danzan y empiezan la jarana negra. A mitad del tiempo de baile, el himno 'Negrito de San Luis' se hace presente, la temperatura calienta la noche y el embrujo de la alegoría a la vida es inhalado por todos. Desde el balcón del Municipio, puedo observar a Deyanira Silva Arizaga, quien pone todas las garras, y entrega alma y corazón por llevar en alto el nombre de su calle, y claro, los apellidos que logró escribir en la historia del Festival Nacional de Arte Negro, pues ella es la Reina del 2012. La presentación su calle concluye; gritos y aplausos se escuchan aquí y allá. Es sin duda alguna que autoridades, jurado y pueblo ya eligieron al ganador absoluto del año.

El Carnaval Negro es aquel acto donde el desborde de simpatía y talento, forjan la magia de su gente. Quizá, el tiempo no me llevo a conocer a la gran cantidad de integrantes soñadores y entusiastas de cada calle o barrio; grupos luchadores que en el tiempo, han podido lograr una popularidad entre los suyos, pero si, la búsqueda de un buen sitial dentro del ranking de ganadores los vuelve cada año más aguerridos.

El que no tiene de Inga, tiene de Mandinga. El Carnaval Negro podrá haber llegado a su fin, pero la tradición de su cultura espiritual y material, continuará...



Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el martes 05 de marzo de 2013.

domingo, 3 de marzo de 2013

DE LA SELVA, SU GRITO DELIRANTE CARNAVALESCO

Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

El respiro imborrable del verde inmortal, podrá regalarnos la alegría y la energía de su pueblo una vez más, con el gesto amable que perdura entre sus hijos. Aquellos místicos mensajes sumidos en sus atardeceres, resplandece sus mágicos colores sobre el lagrimeo ruidoso de sus incesantes lluvias, mezcladas del calor que envuelve su Amazonas, maravilloso y vibrante. Tener raíz loretana es un privilegio, una estampa a la vida, un orgullo amazónico.

Iquitos 'La Perla del Amazonas', en febrero es el punto que revienta de color y sentimiento. La lluvia podrá caer y convertir las calles en riachuelos, pero la algarabía de las comparsas que danzan con delirantes mascaras, continúa. Entre los fuertes vientos de la tormenta, el Chullachaqui y el Tunche hacen lo suyo, saltando y cogiendo de la mano a sus guerreras amazónicas, que derrochan sensualidad y belleza en cada sonrisa y movimiento coqueto carnavalesco.

El calor humano en la Plaza 28, cerca al Boulevard de Iquitos, crece del espíritu carnavalesco. Hombres y mujeres corren, llevando en sus hombros la Umisha (Yunza), decorada y cargada de globos, serpentina, tinas, ropa y otros implementos del carnaval. La temperatura vuelve a sus 39° C; los baldes llenos de refresco de Aguajina, Cocona y Camu-Camu, desaparecen ante el infernal calor. Los comerciantes invaden el lugar para vender un platillo de Juane, Suri, Tacacho con Cecina, Chilicano de Carachama con arto ají charapita, y claro, acompañados de la bebida regional: 'El Masato'.

La ritualidad heredada de la tradición y la costumbre, sigue avanzando hasta más allá de caer la noche. El corso y pasacalle llega a su fin, pero el ritmo del carnaval amazónico sigue, el jolgorio entusiasta y jaranero, con el baile de las pandillas (grupos) alrededor de la Umisha que por la tarde pasearon por las calles de Iquitos, y que ya han llegado a sus barrios, donde la plantaran y esperaran aproximadamente una semana para tumbarlas y seguir celebrando, hasta que cante el gallo.

VAMOS A PANDILLAR, DI
Eugenia 'Cheva' Tamari, una mujer de tez cobriza y rostro nostálgico, sonríe y expresa toda su humildad e integridad, tal igual como la del poblador de Nauta; una ciudad hospitalaria ubicada a hora y media, al sur de Iquitos, nos abre la puerta su pueblo con su cielo azul y su denominación: “BIENVENIDOS A NAUTA, DONDE NACE EL AMAZONAS”.

Costumbre, Alegría y Cordialidad, son el florecer de su tierra generosa donde el Río Marañón y el Ucayali se unen para formar el Gran Río Amazonas. La mítica relación de su gente, nos invita a pandillar en una de las tantas Umishas que se cortarán al ritmo de los tambores y la alegría contagiante que se deslumbra en cada salto jubiloso.

'Cheva', ya tiene listos los juane envueltos en las hojas del bijao, y nos brinda lo poco que tiene, porque ella quiere celebrar con todos, coloreando las calles cuando sale a pandillar en medio de los aplausos, el ruido y la música selvática.

El pueblo charapa se despide del Carnaval, pero no de su alegría y energía que los caracteriza en cada segundo de sus días, con el trabajo y el esfuerzo de seguir adelante, respetando la tradición su cultura que se repite y se va heredando de generación en generación.

Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el lunes 04 de marzo de 2013.

domingo, 10 de febrero de 2013

DE CAJÓN: “CAITRO Y RONALDO”, ICONOS DEL PERÚ


Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

El gran escenario de todas las sangres, refleja la fertilidad de su suelo con el espíritu mestizo de su gente, con un sentido diferente al criollismo. Un pueblo buscador de su identidad, marcados en espacios que fueron sellados por personajes que por amor y pasión, decidieron agregar su arte de color en cada repique 'De Cajón'. Ahí en los místicos corralones de San Luis de Cañete, cargados del alimento espiritual de quienes caminaron sobre el; crecieron, jugaron y exprimieron su talento dos grandes maestros del Cajón Peruano.

Desde donde se mire, San Luis es 'el verdadero templo cultural del valle' que cobijó entre sus cañaverales y algodonales, a diversos grupos étnicos; tales como afrodescendiente, chino, japonés y andino. En el presente, sigue siendo una urbe migrante 'indoblanquinegros, blanquinegrindios y negrindoblancos', que trabaja día a día por su progreso, cuya raíz  de su cultura crece al ritmo del bongo, cajón y arpa. Un espacio de símbolos populares y expresiones costumbristas que enriquecen el multiculturismo de la tierra de los Hijos del Sol.

'De Cajón' titulo este espacio para recordar a quien nuestra emblemática Chabuca Granda llamaba 'Hijo' y que al son de su cajón, un toro rumbambero cantó; “CAITRO SOTO DE LA COLINA: Recopilador del Toro Mata y también al Maestro de Maestros, “RONALDO CAMPOS DE LA COLINA: Fundador de Perú Negro”.


CAITRO SOTO Y SU TORO RUMBAMBERO LLEGÓ
En 1934, un 23 de octubre nacería en esta tierra, uno de los primeros exponentes de la música negra del país. Pedro Carlos Soto de la Colina, conocido por todos como 'Caitro Soto', fue uno de los ochos hijos de Francisco Soto y Benedicta de la Colina (Abuela de Pepe Vásquez y Octavio Lara). El florecer de sus días, se dio en un hogar humilde sostenido por sus progenitores. En 1941 la desgracia visitó a uno de los principales motores de la Familia Soto de la Colina. Caitro ante la muerte de su padre, se vio obligado a dejar sus estudios primarios y junto a su legado, quemó sudor cantando en los campos de las Haciendas. A sus catorce años, al comprender que hacer su vida no sólo estaría ligado a trabajar sobre los campos, decidió viajar a Lima junto a sus hermanos mayores en la búsqueda de un mejor futuro social y económico. En sus inicios en la capital ganaba cincuenta soles semanales, una cifra sumamente superior al que ganaba su madre en Cañete y que doblaba, triplicaba y cuadruplicaba el jornal semanal de los que trabajan en el campo.

Él fue un hombre que vivía feliz cuando estaba junto a su Gorda Hermosa -como llamada a su madre Benedicta- y mejor aún cuando la sangre llamaba a su primo Ronaldo Campos, a quien lo consideraba como un hermano. Ambos se criaron prácticamente juntos. Tanto la madre de Caitro como la de Ronaldo, inculcaron a ambos la música que corría en las venas de los 'De la Colina'.

Caitro tocó el timbre de su vocación cuando llegó a la casa de su tía 'Valentina', quién era un gran impulsora del folclore negro. A los años siguientes formo parte de diferentes grupos musicales y así, para él conseguir dejarnos la gloria de su arte, le costó esfuerzo y amor a la corriente surgida al hacer cantar un cajón. Arte que lo hizo pisar múltiples escenarios nacionales e internacionales como cajonero de Chabuca Granda y como integrante de la Agrupación Cultural 'Perú Negro', a lado de Lucila Campos, Lalo Izquierdo, entre otros.

La fama de Caitro no quedaría ahí, aún algo mucho mayor se esperaba de él. 'Yo tengo dos papas', 'Curruñao', 'A sacar camote con el pie', 'Soy de San Luis',  'Negro Libre', 'O'ita no ma', fueron algunas de sus composiciones, pero en 1973 el tema “TORO MATA”, sería la recopilación de hechos sucedidos en Cañete que lo llevaría a la cúpula de su gloria. El hoy famoso Toro Rumbambero e himno de la Cultura Afroperuana, se pasea por todo el mundo en la voz de Celia Cruz, que en 1974 agregó a su disco “Celia y Johnny” dicho tema musical en versión salsa.

Pero ¿Qué historia nos cuenta Caitro Soto en su Toro Mata?. Según narra en su libro 'De Cajón' (1995): “(...) El Toro mata viene de lo que me contaba mi abuela, mi bisabuela. La canción la armé y la hice yo con cosas que me narraban mis ancestros. Hay también un Toro mata que es anterior al mío, es recopilación de la señora Rosa Mercedes Ayarza de Morales. Allí el toro mata al torero y no es landó con fuga, sino lamento; ella cantaba "ya lo llevan a enterrar, el toro mata". En mi composición, el "toro rumbambero" es el toro brilloso, bailarín. Esos toros que son bien agresivos. Creo que la palabra es africana. "Hacerle el quite" es sacarle la suerte al toro, pero por ser el torero un negro le quitan mérito y decían que "la color no le permite hacerlo". Por eso decían que el toro se había muerto de viejo y no porque lo hubiera matado. Pititi, que todavía esta vivo, era un muchacho que bailaba en Perú Negro y un día al verlo bailando el Toro mata, lo mencioné en la canción y ya quedó. Lapondé era un tambo al que se iba después de la corrida. Era como un centro de recreación, una choza donde vendían comida, trago y se divertían. Era en la misma hacienda El Chilcal (San Vicente de Cañete), donde era la corrida. Era como un corralón, no había plaza. Los negros se metían como todo espontáneo y a veces iban los dueños de las haciendas a ver, porque era su ganado. Y, una vez, allí encontraron a un negro que se había venido de Acarí, una hacienda que está por Palpa, más cerca de Nazca. El no se había enterado de la libertad. Se había venido escondido entre las cañas comiendo fruta y lo que encontraba para alimentarse, y fue a parar al valle de Cañete. Y hambriento fue a Lapondé, y por la marca de su cuerpo se dieron cuenta que no era de allí: “Este negro no es de aquí, caracra, cra, cra, cra". Esto último es un insulto, es una protesta con adorno a lisura. Inclusive lo querían matar porque no era de allí (...)”

Soto de la Colina, vivió en Lima con su esposa Teresa Mendoza Hernández y sus dos hijos, hasta que un 14 de julio de 2004 acompañado de una diabetes que lo aquejaba postrado en una cama, partió a lado del creador a seguir con lo suyo, 'tocar un cajón' y así armar la gran jarana del 'Toro Rumbambero' junto con el festejo de los ángeles que hacen su 'Canto a Cañete' ¡COVA! ¡COVA!

RONALDO CAMPOS “FUNDADOR DE PERÚ NEGRO”
El sudor del sol hacia lo suyo sobre los campos del viejo San Luis. En un humilde hogar propiedad de José Luis Campos, ubicado en la Calle Santo Solano, su mujer Lucila de la Colina Orellana (Tía de Caitro Soto y Susana Baca), un 20 de enero de 1927 alumbraba al quien tiempo después llamarían Cancha Quemada; su hijo Ronaldo Campos de la Colina, el Maestro de Maestros Fundador de Perú Negro lloraba y zapateaba al respirar por primera vez la tierra que lo veía nacer.

Al trasladarse a Lima (1942), trabajó como albañil, chofer de ómnibus, entre otros oficios. Se casó con Bertha Ponce, con quien tuvo cuatro hijos. En 1956 integró la Compañía 'Pancho Fierro' y Teatro y Danzas Negras del Perú. Al fundar la Agrupación Cultural “Perú Negro” (1969) integrado por representantes del folclore afroperuano de la época, en el mismo año con el apoyo de Chabuca Granda, Ronaldo y su Perú Negro viajó al Festival Iberoamericano de la Danza y la Canción en el Luna Park (Argentina). El evento congregaba a distintos grupos folclóricos culturales de América. Perú Negro marcó la diferencia, sorprendiendo al público por ser un grupo negro que representaba a un país andino. Con los elogios, el Arte Negro salió Campeón del Festival. Ronaldo logró traspasar por primera vez las fronteras y llevar el lenguaje del afroperuano a través de la danza y el baile.

Las primeras danzas de Perú Negro nacieron de las diferentes expresiones que se suscitaron en la tierra de su fundador. El 'Callejón del Buque' y la Quinta 'Señor de los Milagros' en La Victoria (Lima), fueron escenarios de los inicios de los ensayos de la agrupación. Con el pasar de los años y con apoyo financiero, lograron recoger las diversas manifestaciones del negro a lo largo del territorio nacional. En 1972, Campos de la Colina dirigió la organización del II Festival de Arte Negro (Cañete). Al fallecer en agosto del 2001, “El Padre del Folclore Negro del Perú'' dejo su legado al mando de Rony Campos, quien aún sigue bailando, tocando y zapateando como su padre Ronaldo Campos de la Colina ¡SI SEÑÓ!

Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el lunes 11 de febrero de 2013.