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miércoles, 11 de marzo de 2015

QUESITO DE MANJAR BLANCO

 
 
A través de un breve recorrido por los distritos de San Vicente, San Luis y Lunahuaná, "Expresión, vive y comparte Perú", se internó en los corazones –con sabor a miel– de las más fieles culturas de la repostería de antaño del valle de Cañete, en la región Lima, para conocer, disfrutar y saborear el espíritu de sus saberes.
 
 
Texto y fotos:
Luis Pérez Manrique
  /luisperezmanrique @luispmanrique92
 
En el viejo corralón de su hogar, ante el ardor de la leña y el mediodía de febrero, Noelia Lara Medrano, una de las más célebres dulceras de San Luis, en la paila que heredó de su abuela añade 12 litros de leche, cuatro kilos de azúcar blanca, maicena (o también puede ser harina de arroz), canela y esencia de vainilla.“Con una paleta, hay que remover y remover la combinación por más de tres horas para que no se queme y salpique”, advierte la mujer, famosa en el conocido Callejón del Buque (Barrios Altos), quien ha visto degustar sus manjares a los más consagrados cultores de la música afroperuana, tales como Caitro Soto, Pepe Vásquez y Ronaldo Campos, entre otros.

Mientras don Juan Barrera, cuñado de la destacada dama de los dulces, continúa removiendo la combinación, doña Noelia sobre una mesa de madera coloca un extenso papel. Agrega canela molida en la pared interior de uno de los moldes circulares de lata. Repite el mismo paso unas 249 veces y va colocando sobre el papel, molde por molde en líneas paralelas.

FUERZA. De norte a sur,
de este a oeste va la
paleta para que no se
queme el dulce con
sabor a tradición afroperuana.

 

El tiempo corre. Van cerca de tres horas que la paleta va de un lado al otro en la paila. Doña Noelia retira la paila del fuego. Extrae la mezcla a un tazón y empieza a batir con una cuchara a un ritmo imparable. La textura del dulce se espesa un poco y toma un color canela. Vuelve a utilizar la misma cuchara, pero esta vez para echar la combinación en cada uno de los 250 moldes que reposan sobre el papel.
“Ahora debemos esperar aproximadamente dos horas para que espesen mucho más y los pueda retirar de sus moldes”, añade.

La espera vale la pena –y sí que vale la pena
–. Doña Noelia retira los quesitos de manjar blanco de sus moldes. El quesito nos regala sus mejores sonrisas desde cualquiera de sus ángulos. De esas sonrisas que, con dedicación y cariño, solo doña Noelia logra relucir gracias a los aprendizajes que adoptó de dos mujeres marcadas por la esencia de la tradición: Candelaria Medrano de Lara, su madre y doña María Virgila Tralaviña Sánchez, su abuela.


HERENCIA. El quesito de majar de blanco luego de un proceso de horas al fin está listo para saciar al más exigente paladar. ¡Provecho!
 
EXPRESION
EXPRESION
 
  Detalle:
Si desea conocer y degustar los manjares de doña Noelia Lara Medrano, la puede ubicar en la Calle Comercio N° 467 (una cuadra antes de la plaza de armas de San Luis de Cañete). O también puede contactarla llamándola al (01) 2844212 - 945787044.

miércoles, 4 de junio de 2014

CONTRA AMARGURAS Y PENAS

 
 
 
TEXTO E ILUSTRACIÓN: LUIS PÉREZ MANRIQUE
 
 
La tristeza la sepulta en el olvido. En su rostro pinta una sonrisa de oreja a oreja. Aunque no lo puedas creer, sigue ahí, viva. No hay nadie quien se la pueda borrar. Ni el más o menos ignorante que cree que seguir en la nefasta Época de la Colonia. Mucho menos las autoridades que solo se acuerdan de él en ciertas fechas y hacen caso omiso a sus necesidades y angustias. Sí, contra amarguras y penas, él sabe cómo romper las cadenas y sonreírle a la vida. Sabe que ser afroperuano es ir más allá del co-
lor de piel. Más allá de un festejo, una sopa seca, unos picarones o un par de tutumas. ¿Y sabes cuál es la razón? Pues él sí sabe su verdadera historia. No la que le enseñaron en la escuela, sino la que escribieron sus ancestros en su corazón.
 
¡FELIZ DÍA DE LA CULTURA
AFROPERUANA!
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martes, 4 de marzo de 2014

HATAJO DE PALLITAS: EL ESPÍRITU DE LA MUJER AFRO-ANDINA

TEXTO: LUIS PÉREZ MANRIQUE
/luisperezmanrique@luispmanrique92
FOTOS: MILENA CARRANZA VARCÁRCEL
@milenasherezade
El espíritu de la mujer afro-andina nos habla. Está ahí, resplandeciente, revalorando y transmitiendo saberes, apto para transformarse en un ritmo de fe popular, de alabanza y celebración. El Carmen (Chincha, Ica) es entonces el lugar ideal, del 24 de diciembre al 6 de enero, para continuar con esta expresión rescatada en 1976 por doña Elisa Milaní, quien ha hecho suya la danza promovida por sus antiguas cultoras: Digna Villalobos y Nicolasa Guadalupe. Es esta la danza que, a través de la tradición oral del pueblo, le cuenta a la Virgen del Carmen y al niño Jesús, la protesta de la mujer afroperuana y andina frente al trabajo forzado y la esclavización que vivieron sus antepasados.

Sí, el Hatajo de Pallitas (o pallas; vocablo quechua que significa: “princesas o damas nobles”) es eso, la expresión ejecutada sólo por mujeres quienes durante la Navidad, visitan al hijo de María, y mediante armoniosos cantos y simpáticos bailes celebran su llegada al mundo.
Ser una palla, es la manifestación de la mujer afro-andina a través de ritmos del zapateo, del cuerpo y el corazón, cuenta Lucy Ballumbrosio, hija del recordado don Amador Ballumbrosio, agregando que, “Carmen del Prado fue quien me apadrinó como Pallita cuando tenía 10 años. A los 15 años dejé de bailar, pero el compromiso con la Virgen del Carmen y su hijo va mucho más allá de un querer o no querer bailar. Por ellos he vuelto a danzar; por ellos estoy de pie; por ellos Luanda, mi hija, también sigue la tradición. Ambas pertenecemos al Hatajo de Pallitas de la doña Elisa Milaní”.

Y sí, allí están Lucy, Luanda y las demás integrantes (niñas y señoras) del Hatajo de Pallitas de doña Elisa Milaní, vestidas de blanco acompañadas por pañuelos y velos de tul, sujetando las tradicionales “azucenas” que están adornadas con cintas, cascabeles y espejillos para que sus
dueñas puedan ver su belleza en sí. Pues las azucenas, describen las Pallas, vienen a ser como el buqué de la novia que entre más coloridas sean; mucho más hermosas serán. Pero, como todo tiene su final, la belleza de estás flores sólo durará hasta la Bajada de Reyes (6 de enero) que, por tradición, se tendrán que quemar con otros adornos navideños para borrar las huellas del nacimiento de Jesús, y según narra el pasaje bíblico Herodes no lo pueda encontrar.

A vísperas del 27 de diciembre (día en que se recuerda la aparición de la Virgen del Carmen en el pueblo), en el interior del templo, a los pies su patrona, las Pallas forman dos filas. En una de ellas, encabezando, por el tamaño y la experiencia, está Lucy. Al compás de la guitarra, danzan. Zapatean suave, de un lado al otro, reproduciendo complejos patrones rítmicos de procedencia africana, refiere la musicóloga Chalena Vásquez, que de acuerdo a la melodía de la guitarra dará el ritmo rápido o lento del zapateo. Cantan: “Una serrana vieja mamita, me quiso pegar. Con un chicote viejo mamita, dentro de su corral…”, mientras que luego de unos cuantos minutos, las guiadoras –o cabezas de filas–, dan vuelta en U y avanzan. Todas deben seguirla sin perder la coordinación. Al llegar a cierto tramo, las guiadoras elevan el pañuelo y giran por la izquierda. Así, una a una repite la elevación del pañuelo y el giro. Vuelven a su lugar. Continúan danzando, cantando y danzando. Se inclinan ante la Señora del Carmen y, con lágrimas en los ojos, se retiran. Todos nos deslumbramos. El espíritu de la mujer afro-andina nos habló una vez más.
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martes, 10 de diciembre de 2013

EL ENCUENTRO JARANERO DE DOS SANTOS NEGROS


Emotivo y jaranero. Así fue el encuentro de Santa Efigenia, Protectora del Arte Negro Nacional, con el Señor de los Milagros, el agasajado a lo grande que cumplía su quinto y último recorrido procesional del año en San Vicente de Cañete, en la región Lima.

ESCRIBE E ILUSTRACIÓN: Luis Pérez Manrique @Lperezmanrique
Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Ojos cautivadores, nariz perfecta y piel color café. Así es Santa Efigenia, como lo que es, toda una princesa y mártir de Etíopia (África), quien no estando de fiesta; risueña descendió de su altar; vistió su mejor traje, oro viejo con hilos plateados; salió salerosa de su templo y atravesó los benditos campos de La Quebrada con destino al frontis de mi hogar, en la tercera cuadra de la avenida 28 de julio de San Vicente (Cañete, Lima), porque allí, con los ánimos bien puestos y a la vista de todos, esperaría el momento indicado para saludar al Señor de los Milagros como lo sabe hacer: Al ritmo de un festejo.

Y llegada la noche se armó el jaranón. “Santa Efigenia va en busca del Señor de los Milagros”, mencionó Arturito Jr. (célebre cantante cañetano) antes de iniciar su canto/lamento:“pobre negrita, que triste está, porque su amo la va azotar; pobre negrita, que triste está, trabaja mucho y no gana na’ (…)”, mientras el estallido de las bombardas anunciaban el cercano encuentro de Santa Efigenia, Protectora del Arte Negro Nacional, con el Señor de los Milagros, el dueño de la fiesta, el agasajado a lo grande que cumplía su quinto y último recorrido procesional del año.

Entonces, Santa Efigenia, la ilustre visitante, respetuosa y elegante se hincó frente al Señor de los Milagros al tiempo que él hacía lo mismo. Sonó el Jipi Jipi Jay. Efigenia bailó un festejo. Se fue de derecha a izquierda, de norte a sur, de este a oeste. Avanzó, retrocedió y avanzó. Pues ese fue su homenaje: bailar el arte el cual protege y motiva a cultivar.

En el encuentro, los caballeros de la Cuadrilla 7 de la Hermandad del Señor de los Milagros apretaron con mucha más fuerza las soguillas de sus hábitos; las damas lanzaron plegarias; y, sin dejarlos de lado, los causantes de este hecho histórico: la familia Manrique Stop y la Asociación por el Arte y la Cultura Negra en el Perú “Santa Efigenia”, se emocionaron y aplaudieron.

De la misma manera, emoción y aplausos para despedir al dueño de la fiesta y a Santa Efigenia, quien después de la jornada, retornó a La Quebrada algo cansada pero satisfecha por la jarana negra. Volvió a vestir su traje rosado con hilos dorados y está allí, en su altar, Guapa como siempre, a espera de ser visitada durante todo el año, especialmente el 21 de setiembre.

Ojalá esto se vuelva a repetir todos los años, y así, se pueda convertir en una tradición.
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lunes, 2 de diciembre de 2013

SONALY TUESTA SE ENCUENTRA RECORRIENDO LA REGIÓN ICA EN BUSCA DEL HATAJO DE NEGRITOS

Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

A días de recibir el nacimiento del niño Jesús, al sonido del violín y las campañillas, los negritos han salido a zapatear. La carismática periodista Sonaly Tuesta, conductora y directora de “Costumbres” (Tv Perú), se encuentra recorriendo la región Ica en busca del Hatajo de Negritos declarado Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura.

La incasable caminante y su experimentado equipo técnico y de producción han iniciado su aventura en el distrito nazqueño de El Ingenio, donde el Hatajo de Negritos continúa siendo practicado por niños y jóvenes al mando de un Caporal. Asimismo señaló que Ica y Chincha serán los próximos paraderos por recorrer.

“Estamos recogiendo información sobre el Hatajo de Negritos en esta parte sur del país. Desde el domingo hemos recorrido El Ingenio (Nazca) recopilando algunas historias y viendo como está costumbre todavía sobrevive. Hoy estaremos en Tate (Ica) y antes del sábado culminaremos en Grocio Prado y El Carmen en Chincha”.

“Costumbres”, emitido por Tv Perú los martes (10 pm) y miércoles (4 pm), tiene 13 años difundiendo el verdadero espíritu de los peruanos cuando el calendario indica el momento de festejar.

martes, 8 de octubre de 2013

ME QUEDÉ CONTIGO, EFIGENIA, MI NEGRA SANTA

Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Hace unos años te conocí y, por cosas de la vida, me quedé contigo, con Sabino Cañas y con tus hijos afroperuanos. Hijos que hoy te cantan, te bailan y, bajo tus pies, te piden un milagro. Un milagro como el que le otorgaste a la señora Carmen, tu florera, quien con sus manos morenas te dejó preciosa en medio de un jardín de flores, entre blancas y amarillas. Un milagro como el que espera Doña María Herrera, una devota tuya quien llegó desde El Carmen (Chincha) en busca de inclinarse ante ti, y pedirte, desde el fondo de su corazón, que intercedas ante Dios para que su hijo enfermo recupere su salud. Un milagro como lo es también la realización de tu fiesta, emotiva y alborotada. Sí Efigenia, ya nos hemos dado cuenta que te gusta el alboroto, el escándalo. En fin. Es tu fiesta negra preciosa, y contra vientos y mareas, con o sin “Curruñao”, se realizó un año más.

ELLAS. La Señora Carmen desde muy temprano empezó a trabajar para dejar preciosa a Efigenia.
PRECIOSA. El resultado del trabajo de Doña Carmen fue más que satisfactorio.
ALEGRE. Su imagen trasmite amor y fe.
La misa concluyó y el momento de hacerte “el cambio de vestimenta” había llegado. Una vestimenta que con devoción, fe y amor, Luis Manrique y Juana Stop, mis abuelos, hemos deseado verte utilizar  en compañía de tus nuevos aretes, al salir en procesión y bailar un festejo; porque así fue la promesa: que en tu fiesta central estés hermosa y salerosa con tu nuevo traje y en medio del jardín de flores. Una vestimenta que tuvo como padrinos a Mamainé e Ysmael Tasayco, quienes aceptaron ser parte del acto y cumplir un solo objetivo: tener en mente tu historia, tu costumbre, tu tradición, en un mancha pecho, en algún reportaje, o compartirla con la familia, o con los amigos.

En junio, después de la dicha que me concediste, llegué a La Quebrada con un ramo de flores, y fue allí donde Patricia, tu máxima guardiana, me dijo: “Lucho este año tendrás el honor de vestir a Efigenia”. Desde aquel momento, sin ser exagerado, vivo emocionado. Tan emocionado como me encontré al retirarte tu antigua vestimenta y aretes. Tuve miedo que rechazaras la ofrenda, pero la aceptaste con tanto cariño que tu sonrisa era muy evidente. Eso me tranquilizó y me llenó de alegría. Aunque después del cambio de vestimenta me hayas hecho sudar y tener un fuerte dolor de espalda, sé por qué hiciste. Ojalá algunos de mis pecados se hayan eliminado.

Tenerte a escasos centímetros y poder hablarte, fue todo un privilegio. Un privilegio fue obsérvate fijamente a tus ojos color café, y encontrar en ellas reflejadas las penas y alegrías de tu pueblo. Un privilegio fue hablarte y agradecerte por darme la oportunidad de ser parte de tu Asociación por el Arte y la Cultura Negra en el Perú. Y un privilegio, es tenerte siempre a mi lado acompañándome a relatar a colores la vida de los afroperuanos, porque no siendo de piel negra tengo el alma de negro. Y con ello, seguiré contando tu historia por costa, sierra y selva.

Lo que consigo, éxitos y glorías, siempre serán para mi familia y para ti Efigenia, mi negra santa.
PARA TI. Una ofrenda para Efigenia con que paseó y disfrutó su festejo.

jueves, 29 de agosto de 2013

LA TUCA: IDENTIDAD, CELEBRACIÓN Y HERENCIA CAÑETANA



Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Nació de lo sobrante del patrón, del hambre del afroperuano, quien ingenioso, mezcló aquel resto con otros insumos y los transformó en alimento. Hoy, su preparación representa identidad en los corazones, celebración en la cocina y herencia en la sangre. Es el potaje de pobres y ricos, pero sobre todas las cosas, es uno de los platos más emblemáticos de Cañete, “Cuna y Capital del Arte Negro Nacional”.
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COMO DIOS MANDA. Así es ella, encantadora, apasionada y amante.
La creatividad afrocañetana, la que se enfrentó al maltrato del patrón, la que integra y consuela. La que aún sigue viva al ritmo de la cocina. La sabrosa de ser llamada “Tuca”. Así es. Aquella que necesita que su aderezo brille más que el oro para que ingresen los trozos pequeños (previamente limpios) de las vísceras de la res y se puedan dar un buen chapuzón en cachina seca hasta que la fantástica combinación cocine. Cuando haya sucedido, el ají amarillo y el culantro (ambos picaditos) también deberán ser parte de ella. Ojo: al ser cumplido el propósito, quizás, la yuca, el frejol y el arroz la deban acompañar en su presentación.

AQUÍ ES. Don “Cachito” nos espera con la “Tuca” todos los jueves en su Restaurante “Brizet”. 
Por ejemplo, como la presentación que ha elaborado don Guillermo García, más conocido como “Cachito”.  Él, con el saber que aprendió de su madre doña Rosa Encalada, envuelto por pasión y arte, continúa rescatando el sabor de este potaje poco difundido. Un potaje que él prepara cada jueves, cuando el reloj marca la hora del bitute, y sonriente, abre las puertas de su Restaurante “Brizet”, ubicado en la Calle Santa Rosa N° 250 – 2do piso (Urb. Los Libertados) en San Vicente, esperando que los comensales, al degustar tremenda exquisitez, sientan la gloria.

LA MEJOR. La “Tuca” por ser la que pone el ritmo en la cocina, siempre será la Reina del Festejo.

¡Y que venga la Señorita “Tuca” y que haga de las suyas! 

Solo un consejo: no hay que mirarla por mucho tiempo que se puede enfriar, porque su propósito es salir de olla para enamorar y satisfacer al más amable, caprichoso y engreído paladar.

Después de sentir la gloria, un buen trago de pisco nos llevará de ida y vuelta al paraíso…

miércoles, 28 de agosto de 2013

SABOR CARMELITANO, SABER PERUANO

Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

La amabilidad desbordante de los hijos carmelitanos, es el resultado de la alegría que renace con total naturalidad cuando llega el momento de festejar, pese a las tempestades de un país en donde sus máximos gobernantes, hacen caso omiso a resolver sus necesidades y angustias. Aun así, en El Carmen (Chincha, Ica), si saben cómo romper las cadenas y sonreírle a la vida,manteniendo las puertas abiertas de par en par de su pueblo –cargado de tradiciones y costumbres–, sin que la globalización la deteriore, y poder tenerlas así durante todo el año, permitiéndonos ingresar con tranquilidad y continuar descubriendo parte de lo infinito que es el saber del pasado y el presente de la comunidad afroperuana. Un saber que es admirable, emblemático y, contra amarguras y penas, peruano.

ASÍ ES ELLA. Mamainé sabe lo que quiere y lo pone en práctica en su arte culinario.
DOÑA MAMAINÉ, LA REINA DEL MANCHAPECHO
La Virgen del Carmen observa todo. Allí en la plaza de armas, entre rostros, gestos y miradas de abundante júbilo, el jolgorio está a punto de estallar con la exhibición y degustación de la Sopa Seca con Carapulcra más grande del Perú. Un espectáculo de sinfonía texturas, olores y sabores que, por tercer año consecutivo, tiene como escenario a esta tierra de negritos y pallitas, de tutuma y pisco, de Ballumbrosios y Cartagenas, de valor y emprendimiento.

Valor y emprendimiento con el que decidió recorrer nuevos caminos que, sin darse cuenta, la han llevado a consagrarse como la maestra de las maestras de la cocina afrochinchana. A doña Esther Cartagena de Cotito, más conocida como Mamainé, dueña del restaurante “El Refugio de Mamainé” (El Guayabo, El Carmen), el carisma y el talento le abunda, y lo refleja en cada uno de sus potajes que, al ser degustados, nos trasmite la buena sazón con la que su alma está condimentada.
LAS PAILAS CANTAN. La gran fiesta de la cocina se expresa en la alegría de cada potaje.
MATRIMONIO PERFECTO. Chuparnos los dedos es significado de su encanto.
Sazón con la que esta vez, desde el interior del local de la Hermandad de la Virgen del Carmen, aquellas maravillosas manos carmelitanas, pican cebollas y ajos, mientras la leña ha empezado a arder como el sol abrasador que, desde temprano, resplandece su alegría. El fogón, cariñoso y algo bailarín, sin quemar el alcatraz, besa con tal dulzura a la paila (olla)que las cebollas y el ajo se fríen de un ardiente amor que, de inmediato, por ser de justicia, solicitan al achiote, la albahaca y el comino, para que también sean participe del magistral aderezo de los dioses.Pero, el caldo de la carne del cerdo, les bajará la temperatura, aunque sea por corto tiempo hasta que puedan ingresar los fideos (tallarín). Después de ser cocinados, y como resultado de su apasionado romance, han creado a su encantadora hija de nombre: Sopa Seca.

Sazón con la que también, desde el interior del local de la Hermandad de la Virgen del Carmen, aquellas maravillosas manos carmelitanas, pican papas (cocidas) a espera que el aderezo (cebollas, ajo, ají panca y otros insumos) cocine. Luego que el aderezo diga: “inga, inga”, el caldo de cerdo calmará su sed y, por eso, dejará de llorar. La concentración, no por capricho, sino por confianza, aclama el ingreso de su inseparable amiga: la papa. Juntas, se menean al son del cajón con la ayuda del cucharón, hasta que llueva maní. Toda esta mixtura de ingredientes ha dado como producto a un potaje de sabor único consagrado como: Carapulcra.
CON SAZÓN. Es cierto, lo que se hereda no se hurta. 
MEJORES AMIGOS. Mamainé y productos “Anita” continúan caminando de la mano.
Carapulcra y Sopa Seca, Sopa Seca y Carapulcra, el orden no importa. Lo que sí importa es con cuanto amor se han preparado para que esta tarde, carmelitanos, chinchanos, peruanos y extranjeros, sientan en su paladar el sabor del saber afroperuano.

Saber de Mamainé, quien, luego de que los integrantes de los diferentes comedores populares han servido los potajes sobre una extensa mesa de aproximadamente tres cuadras, adorna con los trozos de la carne del cerdo el perfecto matrimonio titulado: Manchapecho. A su paso, sonriente y con su vestimenta característica, agradece a Dios, a la Virgen del Carmen y a Santa Efigenia, por permitirle, un año más, organizar con éxito el evento para deleite de los carmelitanos y visitantes nacionales y extranjeros. Y fue así como sucedió. Rostros, gestos y miradas satisfechas. La Virgen del Carmen observó todo.
AMISTAD. Para Patricia López y Pascual Valverde, Mamainé no es una amiga, sino una hermana.
VIDA MISMA. La sonrisa carmelitana es el sello de la amabilidad de sus hijos.

Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el jueves 29 de agosto de 2013.

sábado, 8 de junio de 2013

Nosotros, Afroperuanos


Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

“Desde que los negros fueron arrancados del África para ser introducidos en nuestras tierras; pensadores, intelectuales y conocedores de la peruanidad, han borrado su presencia y aporte a la construcción de la nación”, marca la crítica reflexiva del documental.

“Nosotros, Afroperuanos”, entre la caña fresca y el algodón, es una décima, un festejo, un fogón ardiente que visibiliza al hombre y la mujer de piel color del ébano. Entendiendo que su magia no sólo está en sus bailes y comidas sino en el resistir y el no desmayar frente a males como la discriminación de un pueblo ignorante, ciego de su propia destrucción. El camino es accidentado pero su gente vive el pasado, canta el presente y, al son de la quijada, dibuja el futuro.

Entonces, con absoluta seguridad, el sentimiento fraterno del pueblo afroperuano tiene una nueva oportunidad de expresarse a través del “Nosotros, Afroperuanos”.

Watson e Danielle Almeida
Foto: Renato Candido
La fiebre del deseo que llevó a sus productoras, Gabriela Watson y Danielle Almeida (brasileñas), las envuelve en el compromiso de ser netas conocedoras de la conexión entre la cultura afrobrasileña y afroperuana. A sus veintiocho años, Watson emprendió un virtuoso viaje orientado a encontrar las piezas faltantes del rompecabezas familiar y cultural. Watson es, sobre todo, una luchadora que abre el deseo por resolver los nefastos dilemas del afrolatinoamericano. 

El documental nos introduce a un territorio casi inhóspito. Alumbra el sendero esotérico hacia la realidad de los hijos del África en tierras peruanas. Brinda una mirada desgarradora de su problemática socio-cultural y nos ubica en el contexto del racismo, la discriminación, la falta de acceso a la educación y los servicios básicos de salud, como cruces de irremediable castigo en estos tiempos cada vez menos humanos. A su vez despejando el camino, se visibiliza los movimientos y acciones de las organizaciones que trabajan a favor de la democratización de los derechos humanos de la etnia negra. 

Por otra parte, el documental no solo muestra amarguras y penas, sino fiesta. Conservando sus tradiciones y costumbres mediante diversas manifesta- ciones culturales que van desde alegres bailes como el festejo y el son de los diablos, hasta expresiones de idiosincrasia (objetos de devoción como el Cristo Moreno, Santa Efigenia y la Virgen del Carmen), la mística de su gente festiva y apasionada que marca Lima, Cañete, Chincha y Zaña, estallan su alegría al repique del cajón y al gemido del bongó. 

A su paso por ciudades como Río de Janeiro, Sao Paulo, New York, Washington, Lima e Ica, “Nosotros, Afroperuanos” continúa llevando el mensaje del pueblo afroperuano fusionando el universo de dos culturas.

Publicado en REVISTA NEXOS, Edición N° 12, junio 2013.

martes, 4 de junio de 2013

LOS FARFÁN CAMPOS: La buena familia de rompe y raja


Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

La familia Farfán Campos, es sinónimo de arte negro y talento en el Guayabo (El Carmen, Chincha), y hasta allá nos dirigimos para entrevistar a la señora Vegonia Campos Ramos, la integrante de esta estirpe familiar que hoy se ve acechada por la fama mediática, ya que uno de sus hijos (Dayron) protagoniza uno de los comerciales televisivos más celebrados en la actualidad, como es el ya famoso baile del “jueves de pavita”. Aquí la entrevista.

A puertas de celebrar el Día de la Cultura Afroperuana, ¿Cómo la festejan?
De rompe y raja, como debe de ser. Nosotros somos una familia muy alegre, siempre que nos reunimos el ritmo que corre por nuestra sangre florece y simplemente lo gozamos.

Eso quiere decir que aquí hay derroche de talento.
Ni que dudarlo. Por ejemplo mis tres hijos si saben de arte negro.

Dayron Farfán Campos
¿Cómo se llaman?
La mayor Vegonia (bailarina) -como yo-, el segundo Yossimar (cajonero y zapateador) y el tercero Dayron (bailarin).

¿Algo más?
Dayron es mi diablito. (Risas)

Siga...
Tengo fe de que será muy famoso.

¿Cómo lo es ahora?
Si y mucho más.

¿Qué dice Mamainé del sobrino?
Ella está muy contenta. Dayron participa en su ballet de festejo todos los domingos en la peña criolla que realiza en su restaurante. Allí también bailan mis otros 2 hijos (Vegonia y Yossimar), y claro, Aimet que es mi hermana y actual Reina de Chincha.

Si que ustedes son para gozar...
Uhmmm, no es por nada, pero sí. (Risas)

¿Baila festejo?
Lo llevo en la sangre, pero estoy más dedicada a mi trabajo, a mis hijos, en especial en Dayron.

¿A qué se dedica?
Trabajo en el restaurante de la hermana de Mamainé, allá en la plaza de 'El Carmen'. Zarandonga siempre ha sido mi principal sustento, con ello me apoyo mucho para brindarles a mis hijos lo que más necesitan.

¿Es cierto que tienen un nexo familiar con Jefferson Farfán?
Dicen que el padre de mis hijos es su primo, pero no sé muy bien.

Y su esposo debe estar contento con lo que está ocurriendo...
Uhmmm, no vivo con él. Tiempo que estamos separados.

La ternura que transmite Dayron en el Jueves de Pavita, ¿Es lo más natural de él?
Si. La verdad Dayron es un niño muy extrovertido, a sus 4 añitos tiene toda la ternura a flor de piel. Es muy juguetón. Además te cuento que él es quien pone el ritmo en su escuelita, y así contagia a sus amiguitos hasta armar todo un jaranón.

¿Cómo surgió lo del comercial?
Los del comercial llegaron al Guayabo para hacer un casting a los niños. Fue aquí, al frente de mi casa. En ese momento Dayron estaba durmiendo con su infaltable Micky Mouse, pero cuando escucho sonar el cajón, se despertó, salió así como estaba y empezó a bailar en medio de todos.

¿Siempre ha sido así?
Siempre. Tengo una anécdota con él. Desde que estaba en el corralito ya estaba moviéndose al sonido del cajón.

¿Qué tal es ese amor de madre?
Inmenso. Ni yo que soy su madre, imaginé que Dayron tenga ese gran talento. Ahora hasta en el almuerzo baila. Amo a mi hijo, a mis hijos.

¿Los medios nacionales ya han visitado a Dayron?
Sí. Frecuencia Latina, América Tv y ATV han llegado a conocer más de él. Justo hace un momento llamaron los del programa Amor, Amor, Amor para poder ir su espacio a dar una entrevista.

¿Emocionada?
Realmente sí. Dayron necesita mucho apoyo, y si hoy llegó el momento, habrá que aprovecharlo. Mi hijo tiene un gran futuro, mi sexto sentido de madre y mujer me lo dice...

A propósito, ¿Qué quiere ser Dayron de grande?
Él sueña con ser Doctor. Hubo un tiempo en que estuve mal con la rodilla, y él me decía: “Mami yo seré Doctor y así te curaré tu rodilla” Eso jamás lo podré olvidar.

Solo nos queda agradecerle a Usted por la acogida en su hogar, por contarnos sobre el niñito de polo amarillo del jueves de pavita y el gran talento familiar...
Está bien. Las puertas del Guayabo y de mi hogar siempre estarán abiertas para todos los que deseen conocer, vivir y disfrutar del arte negro familiar.

¿El bitute de los jueves es con pavita?
De vez en cuando. (Risas)

Y así al ritmo que está de moda... jueves de pavita, jueves de pavita, nos despedimos de esta generosa y alegre familia... y me voy antes de que me canten: como has engordado, luchito, luchito...



Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el miércoles 05 de junio de 2013.