jueves, 29 de agosto de 2013

LA TUCA: IDENTIDAD, CELEBRACIÓN Y HERENCIA CAÑETANA



Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Nació de lo sobrante del patrón, del hambre del afroperuano, quien ingenioso, mezcló aquel resto con otros insumos y los transformó en alimento. Hoy, su preparación representa identidad en los corazones, celebración en la cocina y herencia en la sangre. Es el potaje de pobres y ricos, pero sobre todas las cosas, es uno de los platos más emblemáticos de Cañete, “Cuna y Capital del Arte Negro Nacional”.
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COMO DIOS MANDA. Así es ella, encantadora, apasionada y amante.
La creatividad afrocañetana, la que se enfrentó al maltrato del patrón, la que integra y consuela. La que aún sigue viva al ritmo de la cocina. La sabrosa de ser llamada “Tuca”. Así es. Aquella que necesita que su aderezo brille más que el oro para que ingresen los trozos pequeños (previamente limpios) de las vísceras de la res y se puedan dar un buen chapuzón en cachina seca hasta que la fantástica combinación cocine. Cuando haya sucedido, el ají amarillo y el culantro (ambos picaditos) también deberán ser parte de ella. Ojo: al ser cumplido el propósito, quizás, la yuca, el frejol y el arroz la deban acompañar en su presentación.

AQUÍ ES. Don “Cachito” nos espera con la “Tuca” todos los jueves en su Restaurante “Brizet”. 
Por ejemplo, como la presentación que ha elaborado don Guillermo García, más conocido como “Cachito”.  Él, con el saber que aprendió de su madre doña Rosa Encalada, envuelto por pasión y arte, continúa rescatando el sabor de este potaje poco difundido. Un potaje que él prepara cada jueves, cuando el reloj marca la hora del bitute, y sonriente, abre las puertas de su Restaurante “Brizet”, ubicado en la Calle Santa Rosa N° 250 – 2do piso (Urb. Los Libertados) en San Vicente, esperando que los comensales, al degustar tremenda exquisitez, sientan la gloria.

LA MEJOR. La “Tuca” por ser la que pone el ritmo en la cocina, siempre será la Reina del Festejo.

¡Y que venga la Señorita “Tuca” y que haga de las suyas! 

Solo un consejo: no hay que mirarla por mucho tiempo que se puede enfriar, porque su propósito es salir de olla para enamorar y satisfacer al más amable, caprichoso y engreído paladar.

Después de sentir la gloria, un buen trago de pisco nos llevará de ida y vuelta al paraíso…

miércoles, 28 de agosto de 2013

SABOR CARMELITANO, SABER PERUANO

Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

La amabilidad desbordante de los hijos carmelitanos, es el resultado de la alegría que renace con total naturalidad cuando llega el momento de festejar, pese a las tempestades de un país en donde sus máximos gobernantes, hacen caso omiso a resolver sus necesidades y angustias. Aun así, en El Carmen (Chincha, Ica), si saben cómo romper las cadenas y sonreírle a la vida,manteniendo las puertas abiertas de par en par de su pueblo –cargado de tradiciones y costumbres–, sin que la globalización la deteriore, y poder tenerlas así durante todo el año, permitiéndonos ingresar con tranquilidad y continuar descubriendo parte de lo infinito que es el saber del pasado y el presente de la comunidad afroperuana. Un saber que es admirable, emblemático y, contra amarguras y penas, peruano.

ASÍ ES ELLA. Mamainé sabe lo que quiere y lo pone en práctica en su arte culinario.
DOÑA MAMAINÉ, LA REINA DEL MANCHAPECHO
La Virgen del Carmen observa todo. Allí en la plaza de armas, entre rostros, gestos y miradas de abundante júbilo, el jolgorio está a punto de estallar con la exhibición y degustación de la Sopa Seca con Carapulcra más grande del Perú. Un espectáculo de sinfonía texturas, olores y sabores que, por tercer año consecutivo, tiene como escenario a esta tierra de negritos y pallitas, de tutuma y pisco, de Ballumbrosios y Cartagenas, de valor y emprendimiento.

Valor y emprendimiento con el que decidió recorrer nuevos caminos que, sin darse cuenta, la han llevado a consagrarse como la maestra de las maestras de la cocina afrochinchana. A doña Esther Cartagena de Cotito, más conocida como Mamainé, dueña del restaurante “El Refugio de Mamainé” (El Guayabo, El Carmen), el carisma y el talento le abunda, y lo refleja en cada uno de sus potajes que, al ser degustados, nos trasmite la buena sazón con la que su alma está condimentada.
LAS PAILAS CANTAN. La gran fiesta de la cocina se expresa en la alegría de cada potaje.
MATRIMONIO PERFECTO. Chuparnos los dedos es significado de su encanto.
Sazón con la que esta vez, desde el interior del local de la Hermandad de la Virgen del Carmen, aquellas maravillosas manos carmelitanas, pican cebollas y ajos, mientras la leña ha empezado a arder como el sol abrasador que, desde temprano, resplandece su alegría. El fogón, cariñoso y algo bailarín, sin quemar el alcatraz, besa con tal dulzura a la paila (olla)que las cebollas y el ajo se fríen de un ardiente amor que, de inmediato, por ser de justicia, solicitan al achiote, la albahaca y el comino, para que también sean participe del magistral aderezo de los dioses.Pero, el caldo de la carne del cerdo, les bajará la temperatura, aunque sea por corto tiempo hasta que puedan ingresar los fideos (tallarín). Después de ser cocinados, y como resultado de su apasionado romance, han creado a su encantadora hija de nombre: Sopa Seca.

Sazón con la que también, desde el interior del local de la Hermandad de la Virgen del Carmen, aquellas maravillosas manos carmelitanas, pican papas (cocidas) a espera que el aderezo (cebollas, ajo, ají panca y otros insumos) cocine. Luego que el aderezo diga: “inga, inga”, el caldo de cerdo calmará su sed y, por eso, dejará de llorar. La concentración, no por capricho, sino por confianza, aclama el ingreso de su inseparable amiga: la papa. Juntas, se menean al son del cajón con la ayuda del cucharón, hasta que llueva maní. Toda esta mixtura de ingredientes ha dado como producto a un potaje de sabor único consagrado como: Carapulcra.
CON SAZÓN. Es cierto, lo que se hereda no se hurta. 
MEJORES AMIGOS. Mamainé y productos “Anita” continúan caminando de la mano.
Carapulcra y Sopa Seca, Sopa Seca y Carapulcra, el orden no importa. Lo que sí importa es con cuanto amor se han preparado para que esta tarde, carmelitanos, chinchanos, peruanos y extranjeros, sientan en su paladar el sabor del saber afroperuano.

Saber de Mamainé, quien, luego de que los integrantes de los diferentes comedores populares han servido los potajes sobre una extensa mesa de aproximadamente tres cuadras, adorna con los trozos de la carne del cerdo el perfecto matrimonio titulado: Manchapecho. A su paso, sonriente y con su vestimenta característica, agradece a Dios, a la Virgen del Carmen y a Santa Efigenia, por permitirle, un año más, organizar con éxito el evento para deleite de los carmelitanos y visitantes nacionales y extranjeros. Y fue así como sucedió. Rostros, gestos y miradas satisfechas. La Virgen del Carmen observó todo.
AMISTAD. Para Patricia López y Pascual Valverde, Mamainé no es una amiga, sino una hermana.
VIDA MISMA. La sonrisa carmelitana es el sello de la amabilidad de sus hijos.

Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el jueves 29 de agosto de 2013.

PERFIL

 
 
 
 
 
 

martes, 27 de agosto de 2013

CAÑETE, CUNA Y CAPITAL DEL ARTE NEGRO


Cañete es el punto que revienta de color y sentimiento cada 12 de agosto en el Día del Arte Negro. Aunque en este año la costumbre ha sido nuevamente interrumpida por la gripe AH1N1; es así como la recordaremos: significativa, emotiva, sabrosa y delirante.

Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Playas de ensueños, suelos de amplia productividad y paisajes de encanto, así es Cañete, la tierra generosa y alegre, la estrella que ilumina el sur, la perfecta combinación de sueños y éxito. Pero ser hijos de la “Cuna y Capital del Arte Negro”es lo que más nos infla el pecho y nos llena de orgullo el alma, aunque estemos lejos. Aquel título que en 1992, la Dirección General de Derechos de Autor, le otorgó a nuestra provincia por ser escenario del primer espectáculo de revalorización de las manifestaciones afroperuanas: Festival de Arte Negro, acordado por el Concejo Provincial, un 12 de agosto de 1971 e inaugurado un 29 de agosto del mismo año.Por ello desde 1992, el 12 de agosto se conmemora como el Día del Arte Negro, donde se arma la verdadera jarana de rompe y raja, entre negros, cholos, chinos y blancos.

DÍA DEL ARTE NEGRO (UN VIAJE AL PASADO)
FOTO: Cañete Hoy
UNO.- Es único, vivo y, sobre todo, maravilloso. La magia que tiene, logrará extinguir más de una amargura, más de una tristeza y más de un problema al oír el canto de la familia de apellido creatividad e ingenio.Aquella integrada por el cajón, la quijada y el bongó que estallan su júbilo cuando manos repican su lado más amable. Mover los pies y las manos es sinónimo de su embrujo. Euforia que conquista el corazón y nos pone a gozar como hoy, 12 de agosto, donde todos salimos a las calles a desbordar de simpatía el ritmo negro y caliente que corre por nuestras venas, reafirmando que en esta tierra, ¡Sí hay ambiente familia!.

Cañete, en agosto es el destino que congrega y unifica el mundo afroperuano de la hermana y el hermano de Chincha, Ica, Lima, Callao, Lambayeque y otras ciudades marcadas por las huellas de ese arte único, vivo y maravilloso que se expresa en un juguetón son de los diablos, en una enamoradiza zamacueca, en un lamentosopanalivio y en un deslumbrante festejo. Sí, ese baile elegante y fiestero donde el cimbreante movimiento de hombros, manos y caderas –que tienen significados humanos y divinos–, llenan de color y calor el ambiente, renovando así, las energías del colectivo.

FOTO: Max Cuzcano
DOS.- Santa Efigenia y San Benito de Palermo han dejado sus hogares, han atravesado los campos, han desempolvado sus mejores trajes, y están aquí. San Martín de Porres, el que custodia y descansa en el municipio provincial, ya despertó y también está aquí.

Aquí en la plaza de armas de la capital de Cañete (San Vicente), nadie debe quedarse sentado. Todos debemos aplaudir y recibirlos con la mejor sonrisa, buen corazón y, obviamente, buen ritmo. Allí vienen los tres santos negros, protectores del arte afroperuano, bailando festejo porque así desearon… reencontrarse después de un largo año con las ganas de cumplir un solo objetivo: celebrar el Día del Arte Negro.

Ellos han elegido la mejor ubicación de la ceremonia protocolar, y desde allí, escuchan a Percy Castañeda leer la carta que ha enviado Julio López desde EE.UU…. observan el dibujo elaborado por Jaime Rojas, donde una bebe cañetana desde sus primeros años, aflora el ritmo negro que lleva en la sangre… y continúan bendiciendo a sus hijos: artistas, profesionales y demás personajes, quienes unidos por un mismo sentimiento, cultivan y difunden el arte afroperuano en el país y el extranjero.

Estos hijos predilectos, llevan a flor de piel la alegría que estalla en sus corazones en cada repique del cajón y retumbe del bongó. Algunos lloran, otros ríen, otros se quedan mudos y otros tartamudean. Pues así es la emoción que viven al ser homenajeados y recibir la Medalla del Arte Negro. Pero ellos quieren algo más que una medalla, ellos quieren ir más allá: mover las caderas y elevar sus cuerpos en compañía de los tres santos negros, quienes vuelven a tomar las riendas de la fiesta, sin dejar pasar ni un segundo más.

Coquetos, risueños y satisfechos se despiden. Bailan de derecha a izquierda, de norte a sur, de este a oeste. Avanzan, retroceden y avanzan. No saben por dónde irse. Cada uno se hinca tres veces frente a nosotros y se va siguiendo al otro. Aún no se separan. Ellos tendrán una última charla antes de retornar a sus lugares de procedencia.Así es que antes que el reloj marque la hora del bitute, ellos deberán planear el próximo reencuentro jaranero.

FOTO: Municipalidad Provincial de Cañete
TRES.- Por la tarde, muchos conciudadanos han dejado su domingo familiar en casa y están por las calles a espera que la alegría resplandezca en su máximo nivel. Los vecinos de la Av. 28 de julio también buscan lo mismo, pero a diferencia del resto, ellos continúan en su barrio porque está calle, es el punto que encenderá el fogón de ritmos negros.

Observamos como uno a uno van llegando esos creativos carros alegóricos y las coloridas comparsas de barrios, distritos, instituciones, universidades, asociaciones culturales y demás grupos representantes de ciudades nacionales. Desde la tercera cuadra hacia atrás, uno tras otro va formando una hilera. El tiempo indicado para su inicio llegó. Los grupos humanos avanzan con ese espíritu entusiasta y delirante hasta la plaza de armas.Al llegar, todo se trasformó, por arte de magia, en un loquerío. En una mezcla: los bailarines –en su demostración frente al municipio– y los del público, reventamos de color, emoción y sentimiento al gemido festivo del cajón. Pero aquí, el Corso y Pasacalle “Agosto Negro” no puede llegar a su fin. Todos deben continuar con la segunda etapa del recorrido. Lo que se vio, solo fue un pequeño calentamiento para sudar un poco y aflojar los huesos.

Es así como el corso debe continuar su acalorado y agitado recorrido por la larga Av. Benavides para poder llegar a su objetivo final sin apagar el ritmo. Pues, la explosión popular aguarda en el interior del Coliseo Municipal “Lolo Fernández”, donde el fogón tendrá que quemar más que el sol, y ese león interior, despertar y rugir más de lo habitual.

Son amplios los bailes y estampas afroperuanas que danzan sus saberes y derrochan fuerza y energía en medio del bullicio, del olor de los anticuchos, picarones y camotillos, de la incesante garúa y la caída de la noche, demostrando quien es el mejor de la competencia, disputándose así, ganar popularidad y obtener el apreciado título del primer puesto, según la categoría.

Más allá de las nueve de la noche, ya hay resultados y van anunciando a los nuevos campeones. Ellos se hacen acreedores de instrumentos de percusión afroperuana, dinero, artefactos y hasta una obra para su zona (esta última solo es para la categoría inter-barrio). Pero el mejor premio que reciben todos (ganadores y no ganadores), es el cariño y el respeto del pueblo,por continuar el legado y defender–con pasión, amor y orgullo– el Arte Negro: admirable, cautivante y sorprendente, porque lo que se hereda, no se hurta.

Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el miércoles 28 de agosto de 2013.

jueves, 8 de agosto de 2013

MARTÍN POZU ORGANIZA PRIMER FESTIVAL AFROPISCO EN HONOR A SANTA EFIGENIA


Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Con la finalidad de apoyar la difusión de la costumbre y tradición del culto religioso a Santa Efigenia en el país, el cantante Martín Pozu, envuelto por amor y fe, presentará el sábado 17, el primer Festival AfroPisco en honor a la santa africana, princesa y mártir etíope discípula de San Mateo apóstol.

El puerto de la libertad estallará al canto alegre del cajón y el bongó. Diferentes delegaciones de danzas e intérpretes de la música afroperuana local y regional estarán presentes en el evento, donde bellas damiselas se disputaran los títulos: Reina del Festejo y Reina del Ritmo “Santa Efigenia 2013”. Además, fijaran celebrar el tercer sábado de agosto como el día del arte negro en la “Cuna de la Bandera”.

“Le tengo una fe increíble. Cuando la conocí, le prometí que le llevaría a mi tierra y lo cumplí. Pero como a mí me gusta vivir y hacer arte negro; este año con el apoyo de mi familia y amigos, haré el primer Festival AfroPisco en su nombre. Estarán muchos cantantes y agrupaciones afroperuanas, porque estableceremos festejar el día del arte negro en nuestra provincia todos los tercer sábados de agosto”, declaró el carismático artista.

El punto de arte y desborde cultural afroperuano se ubicará en Losa Deportiva de la calle San José (Cercado de Pisco). El ingreso será totalmente gratis.

Declarada como “Patrona del Arte Negro Nacional” por la Municipalidad Provincial de Cañete, Santa Efigenia es una santa importada del África, que desde 1994 celebra su fiesta a ritmo de festejos y zamacuecas cada 21 de setiembre en el hospitalario pueblo cañetano de La Quebrada.


Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el viernes 9 de agosto de 2013.

jueves, 25 de julio de 2013

SONALY TUESTA CUMPLE 13 AÑOS CON COSTUMBRES


Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Luego de retornar de Leymebamba (Amazonas), la periodista Sonaly Tuesta, conductora y directora del programa Costumbres, hoy en el día de Santiago, cumple 13 años difundiendo por Tv. Perú las costumbres y tradiciones de peruanas y peruanos que renacen cuando el calendario indica el momento de festejar.

La Amiga del Perú nos cuenta que fue en la fiesta de Santa Isabel o Mama Shami en Huaylas (Anchash), donde empezó el universo de Costumbres.

“Fue maravilloso, y me siento nostálgica al recordarlo. Llegamos a Huaylas donde los Pashas, personajes coloridos que realizan el enamoramiento del animal o shanrarahueta en la fiesta en honor a la Santa Isabel, protectora de las cosechas, y en el arco de entrada al pueblo, fue donde grabamos la primera escena. Nos resultó difícil recoger la información, pero lo logramos. Y un 25 de julio del año 2000 fue que apreció Costumbres en nuestras pantallas trasmitiendo esa fiesta”, refiere.

Por otro lado, reafirmó su compromiso por continuar haciendo suya las tradiciones vivas de los pueblos y visibilizando al peruano a través de la magia de sus fiestas.

“Celebramos los 13 años de Costumbres renovando el compromiso de seguir descubriendo y haciendo visible el verdadero espíritu de los peruanos. Ese Perú tan lleno de sabiduría, tan lleno de empeño. Fiesta y esperanza, porque la tradición seguirá contigo”, expresa la incansable caminante.

Costumbres, emitido por el canal del Estado los martes (10 pm), miércoles (4 pm) y sábados (2 pm), es el espejo del peruano, la luz centellante del nuevo amanecer, lo inclusivo hecho producto televisivo, y sobre todo, una familia.

miércoles, 17 de julio de 2013

SONALY TUESTA: LA AMIGA DEL PERÚ


Estudiante de Ciencias de la Comunicación
Universidad Nacional “San Luis Gonzaga” de Ica

Aquella mañana –ante el leve lloriqueo del cielo–, en el atrio del departamento 308, luchando con los matices de la larga Avenida Brasil y el cielo limeño, flores que mezclan encendidos tonos de amarillo, lila, celeste y rosado, resaltan su preciosidad y reposan sobre varias botas de jebe que, utilizadas como maseteros, tienen las energías impregnadas del caminar de inimaginables paraderos del Perú profundo.

En el mismo escenario, una enorme postal de una anciana de Andajes (Oyon, Lima) –plasmado en la puerta– nos conecta con aquel infinito acervo de la diversidad cultural del país que existe con la mujer que habita en el departamento. Segundos más tarde, derrochando humanidad, aparece la hija predilecta de Lámud (Luya, Amazonas). Sí, es Sonaly Tuesta, conductora y directora del programa ‘Costumbres’ (Tv Perú), quien dibuja una sonrisa en su aventurero rostro y nos invita a ingresar a su abrigador hogar. Un pequeño universo donde se inhala y exhala Perú: mágico y encantador. Aquí comienza una nueva historia, compartiéndonos una vez más, el verdadero espíritu de los peruanos…

Estacionados en la sala, apaga la radio, mientras nos acomodamos en un sofá verde, cubierto por mantas con diseños andinos. Rodeados entre cruces, taytas, diablillos, máscaras carnavalescas, fotografías y más y más recuerdos… su piel manifiesta el andar de los 13 años de ‘Costumbres’: paraje donde el peruano se encuentra consigo mismo a través de la magia de sus fiestas como nos cuenta. “Costumbres nos refleja. Nosotros somos fiesteros, celebramos todo. Por ejemplo en los andes festejan más. Celebran cuando sale la primera papa, la llegada del carnaval, la lluvia, la luna, el sol, la siembra, la cosecha. Siempre hay una celebración. Además el trabajo siempre está asociado a la fiesta”, refiere.

Impulsada desde muy pequeña por contar historias, decidió estudiar Ciencias de la Comunicación, y al laborar en un diario, descubrió estar cerca de una realidad de hablar del Perú a través de la gente que hace artesanía, cocina, canta, baila y festeja. “Estudié en la Universidad de Lima, y dentro del periodismo encontré la posibilidad de contar la historia de una persona más que el de escribir una noticia en sí. Al relacionarme con otras costumbres del país, sirvió para mirarme a mí misma y recordar de dónde vengo. Sin darme cuenta comencé a especializarme en ese tema, y me gustó. Fue así que presente un proyecto en el diario para hacer un suplemento llamado ‘Costumbres’, pero nunca salió”, relata.

La incansable caminante indica que al presentarse una propuesta de televisión, lo tomó como algo ‘no serio’, porque en realidad nunca se imaginó salir en ella: “Desde la universidad, la televisión me asustaba, me parecía de gente especial la que sale ahí”, revela entre risas. Estar delante de una cámara y ser imagen puede ser complicado para muchos, pero Sonaly rompió las barreras de su miedo, y como misma guerrera peruana, asumió el andar de una nueva aventura.

“El proyecto del suplemento ‘Costumbres’ lo transformé a uno televisivo. Los primeros ensayos del programa fueron desastrosos, pero en uno de ellos me di cuenta que el tema era importante para que la gente tenga la oportunidad de conocer las tradiciones del Perú. La televisión era el medio masivo más indicado para poder lograrlo. Entonces fue eso lo que me fortaleció para perder el miedo y salir frente a las cámaras al vivir las fiestas, al contar lo que veía y al participar con las personas”, confiesa.

Retrocedamos al 2000, año en que apareció su primer programa televisivo en el canal del Estado, y bajo la nostalgia nos cuenta que aquella producción se vivió en Huaylas (Ancash), donde los Pashas (personajes enmascarados y coloridos) realizan el enamoramiento del animal o shanrarahueta en la fiesta en honor a la Patrona de las Cosechas: Santa Isabel o Mama Shami. Recuerda que pasaron desapercibidos. Nadie los conocía, y les resultó difícil recoger la información: “Igual el hecho de estudiar Ciencias de la Comunicación te da los instrumentos necesarios para que encuentres en situaciones complicadas la manera de sacar la información que se busca”, afirma, y nos comenta que el mágico capítulo fue emitido en el día de Santiago (25 de julio del mismo año).

Ella vive la alegría del peruano a lo largo y ancho del territorio, al derecho y al revés. Aquel ‘encuentro con el otro’ que le resulta admirable, pues se deja vencer por la curiosidad y destierra los prejuicios, y eso lo aprendió desde casa; siendo humilde al reconocer que hay muchas cosas que uno desconoce, las cuales se pueden aprender cuando nos damos la posibilidad de escuchar al otro. “Siempre trato de mirar más allá de lo que te dan: si el señor te da una papa y su mano está llena de lodo, recuerda que, lo que te ofrece, es para que te la comas. Yo me fijo más en la papa, pues debe tener algo especial que pueda salir de esa manera de dar. Y si esa persona te la dio con tanto cariño, no puede existir forma de negarse. Eso de apreciar al otro. Lo aprendí con mis padres. Entonces cuando ya no hay prejuicios, la persona fácil se conecta y trasciende mejor su cultura”, expresa.

‘Costumbres’ es su vida, pero el hecho de trabajar en el canal del Estado quizá le haya abierto algunos problemas en cada cambio de gobierno; al querer ‘los nuevos directivos’ cerrar o modificar el programa. Así ante el cuestionamiento, Sonaly dice: “Sí ha pasado, pues cuando llegan quieren hacer todo de nuevo o sienten el poder de hacer del canal otra cosa. En realidad en el caso de ‘Costumbres’ hay mucha gente que desea que salga su fiesta. Además se da todo el espacio del programa a un pueblo, para que pueda contar su historia, su tradición y su costumbre. Pienso que si han querido cancelarlo, no lo han hecho por un argumento con respeto al tema, porque esto es más ‘inclusivo’ que cualquier otra cosa”.

A pedido de Sonaly, detenemos la conversación por unos segundos. Retorna, y nos entrega al Perú en su libro bilingüe “Fiestas. Calendario y Costumbres”, publicado en mayo del 2010 como homenaje a los 10 años del programa. La querida periodista reunió lo vivido durante una década y lo transformó en una guía de fiestas y festivales, donde los personajes principales son las peruanas y peruanos que sumidos por sus costumbres renacen cuando el calendario indica el momento de festejar. Entonces no dejamos pasar la oportunidad de preguntarle cómo es el mundo de ‘Costumbres’, y, con la sencillez que la caracteriza, nos explica cómo está compuesto su equipo de producción y de qué manera trabajan al llegar a un determinado pueblo.

“El equipo está conformado por dos productores, un asistente de producción, dos camarógrafos, un asistente de cámaras, dos editores, y yo. Viajamos a dos lugares al mes, y por cada viaje son cinco días (como mínimo) en que nos internamos en un pueblo. Al principio queríamos grabar todo. No dejábamos pasar ni un segundo, pero hemos aprendido a focalizarnos. Ahora tenemos una agenda con la cual nos vinculamos con personas del lugar. Al llegar desarrollamos un cronograma que varía dependiendo de lo que encontremos. Pero eso sí, nuestras cámaras llegan hasta donde nos permiten”.

En los trece años que ‘Costumbres’ lleva difundiendo las tradiciones vivas de los pueblos, la herencia ancestral se mantiene vigente a pesar de la globalización. Además de ser un espacio de resguardo de la identidad, también ha logrado rescatar ‘tradiciones perdidas’. “Hace muchos años fuimos a la Fiesta de la Virgen de la Candelaria en Cabana Sur (Lucanas, Ayacucho). Por lo general danzan los negritos, pero justamente ese año no salieron. Igual se presentó la fiesta. Luego las personas del lugar, al ver el programa, se dieron cuenta que su fiesta estaba deslucida sin la presencia de los negritos. De ahí estas personas se animaron y nuevamente sacaron la costumbre y la recuperaron”, añade.

Sin duda, la mujer icono de la promoción turística es exigente con su trabajo y consigo misma. Quienes la vemos en cada emisión del programa, pensamos que tiene la vida perfecta por viajar, conocer, disfrutar y vivir las fiestas costumbristas, pero Tuesta Altamirano asegura que no es así. Sus ojos se humedecen y nos cuenta: “Es muy difícil cuando, por culpa del trabajo, cruzo la puerta y dejo a mis hijos. El primer día fue súper complejo. Lloré. Ya llevo tanto tiempo en esto e igual no me acostumbro, pero sí estoy pendiente de mis hijos. Siempre trato que se queden en las mejores condiciones y puedan tener todas las respuestas a lo que necesiten en esos días”.

Testifica que es muy feliz a lado de su familia. Su esposo, Martín Alvarado (periodista gráfico), es con quien encontró la paz, la seguridad y el respeto. Frutos de aquel intenso e inseparable amor nacieron sus hijos: Gabriel (15 años) y Santiago (3 años). Atrapados por el relato familiar “Alvarado Tuesta”, le preguntamos quién de sus hijos continuará con la ‘costumbre’. Entre movimientos de manos, ríe y nos responde –muy segura de sí misma– que será ‘Santiago’.

“El mayor está más interesado en el cine de animación. Él ya está encaminado en ese mundo, pues ya tiene su esquema desarrollado. Ya sabe dónde estudiar y qué es lo que quiere lograr en la vida. En cambio Santiago, tiene un carácter diferente. Su perfil es más interesado en las personas. Las veces en que lo he llevado a los viajes y me acerco a los demás, él se queda ahí, abrazándolos, pues siento que algo anda por ahí. Y él también es de aquellos que siempre lleva la cámara fotográfica consigo, capturando momentos”.

Ahora modificamos el ritmo de las preguntas al recordar que el tiempo nos acerca a la hora del bitute. Es así como la también autora del libro de poesía, “El secreto de los Sachapuyos”, nos cuenta sobre ese potaje que tanto añora y le da nombre a su espacio televisivo. “Hay un plato que prepara mi Mamá. Es el plato que le da nombre al programa. Se llama ‘Costumbre’. Es un plato de Lámud (Amazonas). Está en la misma categoría de vísceras igual que el potaje ‘Tuca’ de Cañete (Lima). ‘Costumbre’ se prepara cuando matan al cerdo en casa. Este plato tiene un gran significado porque sirve como bienvenida. Es decir, cuando llegan a casa y se les invita ‘Costumbre’, no es necesario de explicar qué es lo que se festeja, pues se entiende que estamos de fiesta”, añade.

Por otro lado, comentando sobre cómo es el actual trabajo que vienen desarrollando las autoridades municipales por el progreso de sus comunidades, nos declara que algunos de los burgomaestres, al ver las cámaras, han querido aprovechar el momento para salir y contar lo que hacen o quieren hacer en la zona: “En realidad nosotros ya hemos enmarcado eso: si el alcalde quiere salir, tendrá que hablar sólo de la fiesta”, testifica rígidamente, y asegura que pocas de estas personas conocen el significado de trabajar por la cultura. “Hay gente que sí invierte en cosas que no son cemento y en el tipo de valores de patrimonio inmaterial. Y claro, hay gente que sólo quiere construir y visibilizar algo que más adelante va a inaugurar, para salir en la foto. Es decir, existe mucha ignorancia”.

Lamentablemente, las fiestas en el Perú comienzan y terminan al igual que esta entrevista. Todo tiene su final, pero lo que continuará por muchos años más será ‘Costumbres’, conducido por nuestra amiga Sonaly Tuesta, que celebra al Perú todo el año. “No sé por cuánto tiempo, pero tampoco me veo haciendo esto toda mi vida. De hecho, debe quedar la herencia y alguien más continuará haciendo el programa. Sí, estoy cansada físicamente, pero el conectarme con las poblaciones me revitaliza. Con estar ahí presente aprendes mucho más, porque el tema es infinito y eterno. Soy feliz cada vez que regreso porque sé algo más y lo puedo compartir”, expresa.

Una vez aprendida la lección: vivir y compartir Perú, nos despedimos con un fuerte abrazo de Sonaly, quien ya usa el pin de la negrita del arte negro cañetano, y nos recuerda que la tradición seguirá contigo…



Publicado en el DIARIO AL DÍA CON MATICES, el jueves 18 de julio de 2013.